Cuando nací mi padre era un ser que a veces aparecía para aplaudir mis últimos logros. Cuando me iba haciendo mayor, era una figura que me enseñaba la diferencia entre lo mal y el bien. Durante mi adolescencia era la autoridad que me ponía límites a mis deseos. Ahora que soy adulta, es el mejor consejero y amigo que tengo.
He vivido una vida repleta de problemas, pero no son nada comparado con los problemas que tuvo que afrontarse mi padre para lograr que mi vida empezase. (Bartrand Hubbard).
Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado. (Charles Wadsworth).
No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre (Sigmund Freud).
A veces el hombre más pobre deja a sus hijos la herencia más rica (Ruth E. Renkel)
Es un hombre sabio el que conoce a su propio hijo. (William Shakespeare).
No importa quién fue mi padre. Lo importante es quién recuerdo yo quién fuese (Anne Sexton).
Un padres supone más que un centenar de profesores
Gracias Papá por tu humildad porque me enseñaste que uno no es más hombre por ser infalible, sino más humano y pleno al actuar con honestidad y reconocer los errores cometidos. Gracias Papá por permitirme distinguir que nuestros hijos son los primeros que en su amor nos comparten la posibilidad de ver, algo de lo que deseamos transmitirles y posibilitarles no está funcionando, ellos nos pueden brindar la clave fundamental para superarnos en nuestra capacidad de amar.
Gracias Papá por compartir mi desarrollo, por gozar de mi gozo de aprender y descubrir las maravillas que el CREADOR comparte con nosotros, gracias por compartirme tus experiencias y permitirme darme cuenta de la finalidad de conocer el universo.
Gracias Papá por brindarme con tu ejemplo la conciencia y el valorar que el único motivador real es nuestra manera de vivir, porque comprendí y comprendo que el ejemplo enrola, invita, crea la posibilidad de que otro ser viva, goce y produzca el deseo de crear y de amar.
Gracias Papá por ser mi entrenador que junto con mi mamá me capacitaron y capacitan para la vida, gracias por abrirme la posibilidad de tener fe y confianza en mi mismo, por no haberme hecho sentir a prueba, Si no pleno de libertad, al saberme amado incondicionalmente.
Gracias Papá por decirme siempre la verdad, por hacerme sentir digno de confianza y capaz de comprenderte y comprender el mundo. Gracias por decirme tus puntos de vista, a pesar de que sabías que me enojaría, gracias por ubicarme en la "realidad", por indicarme cuando actúo en forma contraria a lo que digo.
Gracias Papá por marcarme los límites de la vida, por no darme lo que yo podía conseguir, por posibilitarme a ser independiente. Gracias por enseñarme a pescar y por no darme el pescado.
Gracias Papá porque con tu ejemplo, con tu forma de vivir como esposo, me brindaste la posibilidad de que aprendiera a amar a mi pareja. Gracias Papá por invitarme a vivir el matrimonio como la máxima expresión de amar que existe entre dos seres.
Gracias Papá porque en tu forma de ser hermano, me enseñaste y me posibilitas a vivir el amor entre mis hermanos. Gracias Papá por tenerme la confianza y platicarme el por qué vives, cuáles son tus proyectos de vida, sus proyectos como pareja, el por qué nos quisieron invitar a la vida
Gracias Papá por no sentirte superior a nosotros tus hijos, al no esperar que te obedeciéramos por ser la autoridad, gracias por no imponernos tus ideas, gracias por permitirme elegir mi vida, gracias por brindarme la libertad de elegirte como mi guía.
Gracias Papá por todo el amor que me brindaste y sigues brindándome en mi memoria, y en los hábitos que sin conciencia te copié, gracias papá por cada momento de amor que me brindaste. Gracias porque tu espíritu ilumina mi vida.
Y a todos los padres del mundo... Gracias papás porque sabemos que han hecho todo lo que está a su alcance para amar a sus hijos
lenda dice: 13-nov-2007 21:06 Asomaba a sus ojos una lágrima y a mi labio una frase de perdón; habló el orgullo y se enjugó su llanto, y la frase en mis labios expiró.
Yo voy por un camino; ella, por otro; pero, al pensar en nuestro mutuo amor, yo digo aún: —¿Por qué callé aquel día? Y ella dirá: —¿Por qué no lloré yo?
He vivido una vida repleta de problemas, pero no son nada comparado con los problemas que tuvo que afrontarse mi padre para lograr que mi vida empezase. (Bartrand Hubbard).
Cuando un hombre se da cuenta de que su padre tal vez tenía razón, normalmente tiene un hijo que cree que está equivocado. (Charles Wadsworth).
No me cabe concebir ninguna necesidad tan importante durante la infancia de una persona que la necesidad de sentirse protegido por un padre (Sigmund Freud).
A veces el hombre más pobre deja a sus hijos la herencia más rica (Ruth E. Renkel)
Es un hombre sabio el que conoce a su propio hijo. (William Shakespeare).
No importa quién fue mi padre. Lo importante es quién recuerdo yo quién fuese (Anne Sexton).
Un padres supone más que un centenar de profesores